Bueno, ya que me justifiqué (jiji), les cuento que soy fan de Kidrobot, la marca japonesa de juguetes de diseñador, y cuando me di cuenta que se habían juntado con Swatch para hacer una serie de relojes hechos por varios artistas, con muñequito de colección incluído, corrí a informarme de todos los pormenores para poder contarles. Se trata de ocho relojes, cada uno diseñado por un artista contemporáneo diferente, y cada uno acompañado de un Dunny, los "conejitos" que han hecho famosa a la casa Kidrobot.

El Swatch-Bengali por ejemplo, una especie de criatura conejo-tigre gris, fue diseñado por Joe Ledbetter. El reloj amarillo y el Dunny bigotudo (Swatch-Ski Instructor), fueron creados por el artista Frank Kozik, quien aseguró que tomó el reto de diseñar un reloj porque “Quería que los diseños fueran lo más limpios posibles”. El reloj gritón en rosa se llama naturalmente "Swatch-Shout Out", una creación del artista MAD en el que el grito es una expresiva protesta contra la locura del mundo que nos rodea.
Moviéndonos a Francia, el artista Tilt, fetichista del graffiti, creo su colorido reloj Swatch-Love Song, inspirado en un grupo de rock galo de los ochentas llamado Téléphone. Pasando por Rusia, el diseñador SSUR© (Ruslan Karablin) creó el militar Swatch-Tic Tic Boom y su camuflado Dunny. Y de aquí al espacio, la artista Tara McPherson dió vida a Carina, la gatita espacial de tres ojos de Gamma Mutant Space Friends y su Swatch-The Eyes are Watching.
El reloj verde con negro "The so far away" fue creado por Jeremyville, y su Dunny acompañante -un personaje llamado Ibbity Pop- será el protagonista del próximo libro del artista con el mismo nombre del reloj. Y para finalizar, el arte pop en su máxima expresión se materializó en el Swatch-Midnight Magi de Gary Baseman, el cual -según el artista- se mantiene siempre en la sombra impidiendo que las pesadillas destruyan nuestros dulces sueños.
Y si bien estos diseños son tan internacionales (y hasta espaciales) como sus creadores, la buena noticia es que no hay que pagar un tiquete a la tierra del Sol naciente o la Estación Espacial Internacional para conseguir uno, en Costa Rica ya se pueden encontrar estas joyitas del diseño, hechas para tentar tanto a coleccionistas como a niños grandes como yo■ -Por Erik Fernández Barahona








